Escuela sabatica

Leccion Adultos



Sábado 24 de agosto
rclaroLee Para el Estudio de esta Semana: 2 Crónicas 20:17-20; 1 Corintios 6:19, 20; Apocalipsis 2:1-6; Romanos 1:16, 17; Apocalipsis 14:6, 7, 12.
rojoPara Memorizar: “Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos” (Heb. 2:11).
EL REAVIVAMIENTO es un proceso continuo. Diariamente el Señor nos invita al gozo de su presencia. Así como Israel era alimentado por el maná que caía del cielo, Jesús nos da un banquete espiritual cada día. Nos nutrimos cada día, nuestros espíritus se refrescan, y nuestros corazones reviven al arrodillarse ante su Trono y meditar en su Palabra. La renovación espiritual conduce a un cambio en nuestros pensamientos, hábitos y estilo de vida; eso es una “reforma”.
“Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén” (2 Ped. 3:17, 18). “Reforma” es “crecer en la gracia”; es permitir que el Espíritu Santo armonice cada aspecto de nuestras vidas con la voluntad de Dios. En aquellas áreas donde nos hemos alejado de la obediencia, el reavivamiento despierta de nuevo el anhelo de agradar a Dios. La reforma nos lleva a renunciar a todo lo que esté entre nosotros y él.

Domingo 25 de agosto:

La apelación profética a la reforma

Dios a menudo envió a sus profetas para llevar a Israel a un reavivamiento. La reforma regularmente acompañó esos tiempos de reavivamiento. Es importante notar que, aun cuando el pueblo de Dios se alejó de él, seguía siendo su pueblo elegido. Una y otra vez, el Señor envió a sus mensajeros para guiarlos de vuelta. Los ejemplos de reavivamiento y reforma registrados en el Antiguo Testamento a menudo tienen características similares.
En el Antiguo Testamento ocurrieron reavivamientos y reformas cuando hubo un renovado compromiso de corazón de obedecer la voluntad de Dios. Cuando Israel se volvía para seguir sus caminos y cada uno “hacía lo que bien le parecía” (Juec. 21:25), Dios retiraba sus bendiciones, y la Nación afrontaba desastres y derrotas.
En un caso, cuando el pueblo de Dios afrontaba uno de sus desafíos más grandes –una batalla con los amonitas y los moabitas–, el rey Josafat mostró un notable liderazgo espiritual. Durante toda la crisis, el Rey procuró mantener los ojos de todo Israel concentrados en el poder de Dios (2 Crón. 20:12).
El Rey reconoció un punto crítico para sostener todo reavivamiento y reforma. ¿Qué consejo ferviente le dio a su pueblo? ¿Qué modelo espiritual descubrimos aquí para el reavivamiento y la reforma?
Lee 2 Crónicas 20:1 al 20, y resume las instrucciones del rey Josafat a Judá.
“Dios fue la fortaleza de Judá en esta crisis, y es hoy la fortaleza de su pueblo. No hemos de confiar en príncipes, ni poner a los hombres en lugar de Dios. Debemos recordar que los seres humanos son sujetos a errar, y que aquel que tiene todo el poder es nuestra fuerte torre de defensa. En toda emergencia, debemos reconocer que la batalla es suya. Sus recursos son ilimitados, y las imposibilidades aparentes harán tanto mayor la victoria” (CV 217).
La experiencia de Josafat ilustra la esencia del reavivamiento y la reforma. Él condujo al conjunto de Israel a un tiempo de ayuno, oración, confianza en Dios y obediencia a él.
¿Cómo puedes aprender, en tus propias ocasiones de estrés y desafíos, a aplicar los principios espirituales revelados aquí? ¿Cuál es la única manera realmente de ejercer fe?

Lunes 26 de agosto:

La apelación a la reforma en Corinto

En la carta de Pablo a los corintios, él expresa gran preocupación con respecto a su condición espiritual. Muchos miembros se habían alejado del ideal de Dios. La situación era seria, incluyendo inmoralidad sexual que, dijo Pablo, no se veía ni aun entre los paganos (1 Cor. 5:1). Toda una hueste de problemas había surgido, que Pablo tenía que tratar. A la luz de este trasfondo, no es difícil comprender por qué la iglesia de Corinto necesitaba reavivamiento y reforma.
¿Qué consejo les dio Pablo a los corintios con respecto a su vida espiritual? ¿Cuál es la idea principal en los siguientes textos? 1 Cor. 6:19, 20; 9:24-27; 13:13; 15:1, 2, 27, 28.
El apóstol Pablo los instó a aferrarse resueltamente a su fe y hacer de la gloria de Dios la meta principal de su vida. Les aseguró su amor, y que el poder de Dios es mayor que cualquier tentación que ellos afrontaran (1 Cor. 10:13).
¿Cómo respondió la iglesia de Corinto al consejo de Pablo? 2 Cor. 7:8-12.
Pablo rebosaba de gozo por la respuesta de los corintios. Aunque todavía tenía preocupaciones, les escribió: “Me gozo de que en todo tengo confianza en vosotros” (2 Cor. 7:16). ¡Qué cambio! En su primera carta a los Corintios, Pablo los reprendió como “carnales”. En su segunda carta, expresó completa confianza en su nueva experiencia con Dios. El Espíritu Santo llevó a los corintios a una renovación espiritual. Este reavivamiento trajo una reforma correspondiente. La reforma condujo a cambios de hábitos, vidas transformadas y relaciones renovadas. Los corintios todavía afrontaban desafíos espirituales. Tenían su porción de pruebas, pero hicieron avances importantes en su fe cristiana. El reavivamiento y la reforma no son una panacea para resolver todos nuestros problemas espirituales. Son parte de un viaje continuo de fe.

Martes 27 de agosto:

Llamado del Apocalipsis a una reforma en Éfeso

Las siete iglesias descritas en Apocalipsis 2 y 3 representan a la iglesia cristiana a través de los siglos. Este es un concepto que los estudiantes de la Biblia aceptaron durante siglos. Los expositores adventistas del séptimo día también tomaron esta posición, históricamente.
El ángel instruyó a Juan: “Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas” (Apoc. 1:19). La visión de las siete iglesias se relaciona con el pasado, el presente y el futuro. Registra los triunfos de la iglesia de Dios, así como sus fracasos. Comparte las victorias de las iglesias, así como sus derrotas. Aunque las siete iglesias pueden representar una sucesión histórica ininterrumpida de la fe cristiana, a través de los siglos, hay lecciones vitales en cada una de estas iglesias para el pueblo de Dios actual.
Éfeso, por ejemplo, proporciona una notable ilustración de la súplica del Cielo para que haya un reavivamiento y una reforma.
Lee Apocalipsis 2:1 al 6. ¿Qué cosas buenas tiene esta iglesia? Pero ¿cuáles son sus problemas?
Éfeso, aquí, es equivalente a la iglesia del Nuevo Testamento, de aproximadamente el año 31 d.C. al año 100 d.C. Estos primeros cristianos eran celosos por su fe. Trabajaron incesantemente para el avance del evangelio. Los discípulos diligentemente preservaron la pureza doctrinal de la iglesia. No toleraban la herejía y eran ardientes defensores de la verdad.
Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, los miembros comenzaron a perder su “primer amor”. Sustituyeron la devoción por el deber. Hacer la obra de Jesús llegó a ser más importante que su relación con él. Gradual y casi imperceptiblemente, su experiencia con Jesús comenzó a decaer. Estaban trabajando mucho para defender la fe, pero algo vital faltaba en su propia experiencia espiritual. El amor a Jesús y a los otros estaba faltando desesperadamente.
¿Qué sentías cuando conociste primero a Jesús? ¿Cómo puedes mantener todavía ese “primer amor”? ¿Por qué es tan importante que lo hagas? ¿Qué cosas amenazan con apartarte de ese amor?

Miércoles 28 de agosto:

Lutero insta a la reforma

Cuando pensamos en la palabra reforma, nuestras mentes naturalmente van hasta la Reforma Protestante y Martín Lutero. Hasta entonces, el cristianismo occidental estaba mayormente encerrado en la tradición. Los dogmas de la iglesia eclipsaban las enseñanzas de Jesús. La tradición llegó a ser más citada que las Escrituras. Las multitudes estaban dominadas por el temor. Tenían poca o ninguna seguridad de salvación. Confundidos y perplejos, luchaban por creer que Dios realmente anhelaba salvarlos.
En este momento crucial de la historia religiosa, Dios suscitó a Martín Lutero, entre otros, para conducir a su pueblo a una reforma profunda. Lutero había luchado con la culpa por sus propios pecados durante años hasta que la luz del evangelio penetró en su mente.
Lee los siguientes pasajes de Romanos. ¿Por qué hicieron un impacto tan poderoso en la vida de Lutero? ¿Por qué son tan vitales en conducirnos a un reavivamiento de la fe y a una reforma? Rom. 1:16, 17; 3:21-25; 5:6-11; 8:1-4.
“Los pecadores pueden ser justificados por Dios únicamente cuando él perdona sus pecados, los libra del castigo que merecen y los trata como si fueran verdaderamente justos, y como si no hubieran pecado, recibiéndolos en el favor divino y tratándolos como si fueran justos. Son justificados únicamente por la justicia de Cristo, que se acredita al pecador. El Padre acepta al Hijo y, en virtud del sacrificio expiatorio de su Hijo, acepta al pecador” (MS 3:221).
Comprender la gracia transforma la vida. Es la esencia misma del cristianismo. La gracia inmerecida de Dios es la piedra angular de nuestra fe. Por medio de la vida, la muerte, la resurrección y el ministerio de Jesús, el don de la vida eterna es nuestro. Al recibirlo por fe, tenemos la certeza de nuestra fe.
El reavivamiento tiene que ver con el aprecio diario del don de la gracia. No hay nada espiritualmente más elevador que el regocijarse cada día en la bondad y la gracia de Dios. La reforma es, sencillamente, vivir esa gracia en todo lo que hacemos.
Medita en la gran esperanza de que la salvación se halla en lo que Cristo hizo por ti. ¿Por qué esa verdad tiene que ser el fundamento de todo reavivamiento y reforma en tu vida?

Jueves 29 de agosto:

El cielo apela por una reforma en el tiempo del fin

La Iglesia Adventista del Séptimo Día es un movimiento reformador. Fue originada por Dios para restaurar verdades bíblicas que se perdieron de vista hace muchos siglos. Aunque el Espíritu Santo obró poderosamente por medio de los Reformadores, hay verdades vitales que ellos no comprendieron plenamente. Dios todavía tenía más verdades que revelar a su pueblo.
Dios no está interesado en que comprendamos la verdad meramente para llenar nuestras mentes con más conocimiento religioso. Las verdades bíblicas son ventanas hacia su mismo corazón. Revelan algo acerca de su carácter. Cuanto más claramente comprendamos las verdades de su Palabra, tanto más comprenderemos la profundidad de su amor. Las doctrinas falsas distorsionan su carácter. La verdad desenmascara las mentiras del diablo y revela quién es él realmente (toma, por ejemplo, el tormento eterno en el infierno como un ejemplo de lo que se oculta en el corazón de Satanás).
Desde el comienzo de la gran controversia en el cielo, Satanás intentó difamar el carácter de Dios. Mintió acerca de las intenciones de Dios hacia sus criaturas. Pero, en la vida que vivió, en las verdades que enseñó y por la muerte que él murió, Jesús reveló cómo es realmente su Padre celestial.
Lee con cuidado el mensaje de Dios de reavivamiento y reforma del tiempo del fin (Apoc. 14:6, 7, 12). Lee lo que dice allí. ¿Qué nos enseñan estos versículos acerca del carácter de Dios?
El mensaje divino del “evangelio eterno” en el tiempo del fin incluye un llamamiento a obedecer la voluntad de Dios a la luz de la hora del Juicio. El Juicio revela a todo el universo tanto la justicia como la misericordia de Dios. En una época de evolucionismo, el mensaje de reforma también llama a su pueblo a volver a adorar al Creador en el verdadero sábado bíblico. El sábado es una reprensión del error de la teoría evolucionista y la descripción de Dios que ella presenta.
¿Qué significa que todo el fundamento de estos mensajes es el “evangelio eterno”? ¿Cómo puedes tener diariamente la seguridad de que este mensaje del evangelio es para ti, cualesquiera que sean tus errores? ¿Por qué es tan importante que cada día reclames el mensaje del evangelio para ti mismo?

Viernes 30 de agosto

Para Estudiar y Meditar:

“Deben realizarse un reavivamiento y una reforma bajo la ministración del Espíritu Santo. Reavivamiento y reforma son dos cosas diferentes. Reavivamiento significa una renovación de la vida espiritual, una vivificación de las facultades de la mente y del corazón, una resurrección de la muerte espiritual. Reforma significa una reorganización, un cambio en las ideas y teorías, hábitos y prácticas. La reforma no producirá los buenos frutos de justicia a menos que esté relacionada con el reavivamiento del Espíritu. El reavivamiento y la reforma han de efectuar su obra asignada y deben entremezclarse al hacer esta obra” (MS 1:149).
“Cualquiera que sea su profesión de fe, solo los que son esclavos del mundo en sus corazones obran por política más bien que por principio en asuntos religiosos. Debemos escoger lo justo porque es justo, y dejar a Dios las consecuencias. El mundo debe sus grandes reformas a los hombres de principios, fe y arrojo. Esos son los hombres capaces de llevar adelante la obra de reforma para nuestra época” (CS 513).
Preguntas para Dialogar:
  1. En el llamado al reavivamiento y la reforma, ¿cuál debe venir primero: el reavivamiento o la reforma, y por qué?
  2. ¿Por qué el reavivamiento y la reforma son asuntos del corazón más que cualquier otra cosa? ¿Por qué deben comenzar individualmente, donde cada uno de nosotros hace una elección consciente de renovar nuestro caminar con Dios, de acercarnos más a él y de procurar con mayor fervor que nunca hacer su voluntad? ¿Cuál es el peligro de esperar que la persona a tu lado, en los asientos de la iglesia, haga esto, o que el pastor lo inicie? ¿Por qué tú mismo tienes que elegir entregarte aún más completamente a Dios de modo que él obre en ti?
  3. Nada impide más un llamado al reavivamiento y a la reforma que un espíritu severo y crítico hacia los que parecen no vivir a la altura de las normas que nos parece que deberían cumplir. ¿Cómo podemos aprender a evitar esa peligrosa trampa mientras al mismo tiempo nos mantenemos a favor de las verdades que se nos han confiado?

 

 

Leccion Adultos

Leccion 8 Edicion Adultos “Discernimiento: salvaguardia del reavivamiento” Sabado 24

Sábado 17 de agosto
rclaroLee Para el Estudio de esta Semana: Juan 17:3; 1 Juan 2:3-6; Mateo 23:27, 28; 2 Tesalonicenses 2:9-12; 1 Corintios 12:4-7.
rojoPara Memorizar: “Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos; vivifícame conforme a tu misericordia. La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de tu justicia” (Sal. 119:159, 160).
TEMPRANO EN MI MINISTERIO estudié con una familia que vivía en una zona rural. Un día, un hombre de gran porte entró en la habitación fumando un cigarro. Entonces, declaró que Dios lo había sanado de un cáncer al pulmón.
He reflexionado sobre este incidente a menudo. Este hombre creía sinceramente que el Espíritu Santo lo había sanado milagrosamente. Sin embargo, esa creencia de estar sano, ¿era verdadera? Las señales y las maravillas ¿son siempre evidencia de la obra del Espíritu Santo? ¿Podemos basar nuestra fe solo en señales y milagros? ¿Qué lugar pueden tener las señales y los milagros en un falso reavivamiento?
En el contexto del reavivamiento, preguntémonos: ¿Es posible que el diablo pueda crear una falsa excitación religiosa y dar la impresión de que ha ocurrido un reavivamiento genuino?
Esta semana estudiaremos los indicadores espirituales de un reavivamiento genuino, y los contrastaremos con los reavivamientos falsos. Saber la diferencia entre ellos nos ayudará a evitar los engaños del enemigo.

Domingo 18 de agosto:

La voluntad de Dios y su palabra

La verdadera espiritualidad se concentra en conocer a Dios y hacer su voluntad (Juan 17:3; Heb. 10:7). Cualquier “reavivamiento” que enfatice la experiencia en vez del compromiso de obedecer la Palabra de Dios está errado. El Espíritu Santo siempre nos llevará adonde la Palabra de Dios nos guía (2 Tim. 3:16). Es el fundamento y el centro de todo verdadero reavivamiento.
Los siguientes pasajes del Salmo 119 ¿qué revelan acerca del reavivamiento y la Palabra de Dios? Enumera las cualidades espirituales que desarrolla la Palabra en nuestras vidas. Sal. 119:25, 28, 49, 50, 67, 81, 105, 116, 130, 154. ¿Qué significan estas promesas en nuestra experiencia con Dios?
En el sermón sobre el Pan de Vida, Jesús explicó la esencia de todo reavivamiento y el fundamento de toda vida espiritual. Declaró: “El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6:63). Esta declaración es muy importante. El Espíritu Santo habla por medio de la Palabra de Dios y da, a quienes tienen fe, una profunda vida espiritual. El reavivamiento ocurre cuando el Espíritu Santo impresiona las palabras de Jesús en nuestra mente. Jesús dijo: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mat. 4:4).
“En muchos despertamientos religiosos que se han producido durante el último medio siglo, se han dejado sentir, en mayor o menor grado, las mismas influencias que se ejercerán en los movimientos venideros más extensos. Hay una agitación emotiva, mezcla de lo verdadero con lo falso, muy apropiada para extraviar a uno. No obstante, nadie necesita ser seducido. A la luz de la Palabra de Dios, no es difícil determinar la naturaleza de estos movimientos. Dondequiera que los hombres descuiden el testimonio de la Biblia y se alejen de las verdades claras que sirven para probar el alma, y que requieren abnegación y desprendimiento del mundo, podemos estar seguros de que Dios no dispensa allí sus bendiciones” (CS 517, 518).
El verdadero reavivamiento es descubrir la voluntad de Dios manifestada en su Palabra. Jesús, desde su nacimiento hasta su muerte, fue conducido por el Espíritu Santo y recibió poder de él.

Lunes 19 de agosto:

El amor de Dios y su ley

El reavivamiento trata de conocer a Jesús. Es un nuevo despertar de las facultades espirituales del alma. Es una experiencia personal y vital con el Salvador. Conocer a Jesús –realmente conocerlo como un amigo– es la esencia del reavivamiento. Desde la profundidad de su experiencia personal con Jesús, el apóstol Pablo compartió que él estaba orando para que los efesios pudieran “conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios” (Efe. 3:19).
Esto está en contraste con la historia de las vírgenes del tiempo del fin, cinco de las cuales tenían una forma exterior de piedad y religión, pero les faltaba una experiencia íntima con Jesús. Refiriéndose a su necesidad, Jesús dijo: “De cierto os digo, que no os conozco” (Mat. 25:12).
Conocer a Dios siempre conduce a la obediencia. La ley de Dios revela su amor. Una relación más profunda con Cristo lleva a un mayor deseo de agradarle. La obediencia es el fruto del amor. Cuanto más lo amamos a él, tanto más deseamos obedecerlo. Cualquier así llamado reavivamiento que no enfatice el arrepentimiento, cuando voluntariamente hemos quebrantado su ley, es sospechoso. El fervor religioso puede estimular una cumbre religiosa temporaria, pero el cambio espiritual duradero estará faltando.
Para el apóstol Juan, ¿cuáles son las evidencias de que uno realmente conoce a Dios? 1 Juan 2:3-6; 4:7, 8, 20, 21.
En estos pasajes, Juan presenta dos puntos vitales. Primero, conocer a Dios conduce a guardar sus mandamientos. Segundo, amar a Dios lleva a amarnos unos a otros. El punto de Juan es claro. La espiritualidad genuina resulta en una vida cambiada. El centro del reavivamiento no es una cálida sensación de sentirse cerca de Jesús. Es una vida transformada llena con el gozo de servir a Jesús. La gran meta de Dios en todos los reavivamientos es acercarnos más a él, profundizar nuestra entrega a sus propósitos para nuestras vidas, y liberarnos para testificar y ministrar en su causa.
¿Cómo estás en tus propias relaciones personales? ¿Qué te dicen esas relaciones acerca de tu caminar con Dios? ¿De qué modos podrías necesitar avanzar en tu relación con Dios como con los demás?

Martes 20 de agosto:

Formalismo, fanatismo y fe

Uno de los desafíos del verdadero arrepentimiento es atravesar la helada superficie del frío formalismo, mientras, al mismo tiempo, evitar las ardientes llamas del fanatismo. El formalismo está rígidamente encerrado en el statu quo. Está satisfecho con la cáscara externa de la religión, mientras niega la realidad viviente de la fe. El fanatismo tiende a ir a los extremos. Se va por las tangentes religiosas. Tiende a ser desequilibrado, concentrándose en un aspecto de la fe y descuidando todos los demás. El fanatismo a menudo es farisaico y dado a las críticas. El apóstol Pablo anhelaba que en la iglesia cristiana “ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error” (Efe. 4:14).
¿Qué aprendemos acerca del frío formalismo en la condenación que pronunció Jesús sobre los fariseos? Mat. 23:27, 28; Luc. 11:39, 40; Mar. 7:5-9.
¿Qué aprendemos acerca de aquellos que creían que las señales y los milagros demostraban que eran fieles seguidores de Jesús? Mat. 7:21-23.
El problema más profundo en ambas experiencias es el compromiso del corazón. Las señales y los milagros nunca pueden ocupar el lugar de una auténtica fe bíblica. No son un sustituto de la entrega de la voluntad a la Palabra de Dios. La esencia del verdadero reavivamiento es una fe muy profunda que conduce a una vida de obediencia comprometida en hacer la voluntad de Dios. Un reavivamiento basado en la Biblia es como un eco de las palabras de Juan: “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” (1 Juan 5.4).
“¿Qué clase de fe vence al mundo? Es la fe que hace de Cristo su Salvador personal; esa fe que, reconociendo su impotencia, su total incapacidad para salvarse a sí mismo, se aferra del Auxiliador que es poderoso para salvar como su única esperanza” (RJ 13).
¿Hacia qué lado tiendes a inclinarte: el formalismo y la tradición, o más hacia la experiencia y la excitación? Si, tal vez, te inclinas demasiado hacia un lado o el otro, ¿cómo puedes encontrar el equilibrio correcto?

Miércoles 21 de agosto:

El ministerio y los milagros

Los falsos reavivamientos a menudo ponen su mayor énfasis en los milagros. Los reavivamientos genuinos se concentran en el ministerio. Los reavivamientos falsos enfatizan las señales y los milagros espectaculares; los genuinos reconocen que el mayor milagro es una vida transformada.
Los milagros de curación de Jesús testificaron del hecho de que él era el Mesías. Como nuestro Redentor compasivo, el Salvador está preocupado por aliviar el sufrimiento humano. Pero él estaba aún más preocupado por la salvación de todos los que él tocaba con su gracia sanadora. El propósito del ministerio redentor de Jesús era “buscar y salvar” a la humanidad perdida (Luc. 19:10). Hablando a los líderes religiosos con respecto al paralítico, Jesús declaró: “Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa” (Mat. 9:6). La reacción de la multitud a este milagro fue glorificar a Dios (Mat. 9:8).
Los milagros eran un fruto del ministerio redentor de Jesús, pero no fueron la razón principal por la que vino a la Tierra.
¿Qué podemos aprender de los siguientes textos acerca de cómo la gente puede ser engañada en los últimos días? 2 Tes. 2:9-12; Mat. 24:11-13, 24; Apoc. 19:20.
Estas personas fueron engañadas por los falsos milagros “por cuanto no recibieron el amor de la verdad”. Cuando el deseo de lo espectacular es mucho más importante que el deseo de una nueva vida en Cristo, la mente está abierta al engaño. La parábola del rico y Lázaro concluye con las palabras perspicaces de Jesús: “Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos” (Luc. 16:31). En otras palabras, las señales espectaculares y los milagros maravillosos nunca pueden ocupar el lugar de comprender y luego seguir la Palabra de Dios. La obediencia a Dios es primaria; las señales y los milagros, si es que ocurren, siempre son solo secundarios.
¿Qué clase de milagros has experimentado en tu propia vida, en tu propio caminar con Dios? ¿Qué aprendiste de ellos? ¿Cuán importantes son para tu fe?

Jueves 22 de agosto:

Frutos y dones

¿Cuáles son algunas de las razones principales por las que Dios da los dones del Espíritu Santo a su iglesia? 1 Cor. 12:4-7; Rom. 12:4-8; Efe. 4:11-16.
Los dones del Espíritu Santo pueden dividirse en dos categorías: algunos dones son cualidades, otros dones son vocaciones. Por ejemplo, los dones de ayuda, hospitalidad, exhortación y enseñanza son cualidades que Dios imparte a creyentes individuales (Rom. 12:6-8). Los dones como ser apóstoles, profetas, evangelistas y pastores/maestros son vocaciones dadas a creyentes individuales (Efe. 4:11, 12). Ambas categorías sirven a un propósito similar. Han sido impartidos por el Espíritu Santo para fortalecer la vida espiritual de la iglesia y equiparla para la misión. Los dones espirituales no son un fin en sí mismos. Fueron dados por Dios para el beneficio de su iglesia.
¿Qué quiere decir Pablo cuando usa la expresión: “Andad en el Espíritu”, en Gálatas 5:16? Lee Gálatas 5:22 al 25, y registra los aspectos que provienen de andar en el Espíritu. Ver también Juan 15:1-7.
Cualquier así llamado reavivamiento que tiene poco interés en el fruto del Espíritu pero está obsesionado con poseer los dones del Espíritu es peligroso. Si Dios diera dones del Espíritu en abundancia a los creyentes que no estén manifestando el fruto del Espíritu, la iglesia llegaría a ser el centro de un exhibicionismo egoísta. Si Dios abriera el poder del cielo cuando las líneas del poder espiritual están deterioradas, produciría solo resultados desastrosos. Cuidado con los movimientos que se concentran en los dones y el poder del Espíritu Santo en vez de hacerlo en la obediencia a la voluntad de Dios y en un carácter transformado que revele el fruto del Espíritu.
¿Qué le dices a alguien que ha experimentado lo que juzga ser una manifestación sobrenatural de Dios? ¿Cómo podrías ayudarlo a saber si es verdaderamente de Dios o de alguna otra fuente? ¿De qué modo nuestra comprensión de la realidad de la gran controversia nos ayuda cuando buscamos comprender quién o qué está detrás de los milagros?

Viernes 23 de agosto

Para Estudiar y Meditar:

La promesa del Espíritu no se aprecia como se debiera. Su cumplimiento no se comprende como se podría. La ausencia del Espíritu es lo que hace tan impotente el ministerio evangélico. Se puede poseer sabiduría, talentos, elocuencia, todo don natural o adquirido, pero sin la presencia del Espíritu de Dios no se conmoverá a ningún corazón ni ningún pecador será ganado para Cristo. Por el otro lado, si están relacionados con Cristo, si los dones del Espíritu son suyos, los más pobres y los más ignorantes de sus discípulos tendrán un poder que hablará a los corazones. Dios los convierte en los instrumentos que ejercen la más elevada influencia en el universo” (PVGM 263).
“Las fervientes súplicas del apóstol no fueron estériles. El Espíritu Santo obró con gran poder, y muchos cuyos pies habían sido descarriados por caminos extraños volvieron a su primera fe en el evangelio. Desde entonces, se mantuvieron firmes en la libertad con que Cristo los había hecho libres. En sus vidas se revelaron los frutos del Espíritu: ‘Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza’. El nombre de Dios fue glorificado y muchos se unieron al grupo de creyentes en toda esa región” (HAp 320).
Preguntas para Dialogar:
  1. Medita en el contraste entre el frío formalismo y el fanatismo sin freno. O, ¿hay siempre un contraste entre ellos? Es decir, ¿podría ser fanática una iglesia y, al mismo tiempo, ser fríamente formal? Si es así, ¿cómo se manifestaría eso? ¿Por qué cualquiera de los extremos, o ambos, son perjudiciales para el reavivamiento y la reforma? ¿Qué sucede en tu propia iglesia local? ¿Dónde se encuentra en esta área? ¿Cómo podrías ayudarla a encontrar el equilibrio correcto?
  2. ¿Qué evidencia, si la hay, podemos ver de falsos reavivamientos que ocurren en el mundo? ¿Cómo podemos saber que son falsos? Por otro lado, ¿sería equivocado creer que Dios está obrando un reavivamiento entre aquellos que, aunque aman al Señor, no saben las cosas que nosotros sabemos?
  3. En la clase, repasen las respuestas que dieron a la pregunta del jueves con respecto a alguien que piensa que ha tenido una experiencia sobrenatural con Dios. ¿Qué puedes aprender de la respuesta de cada uno?





Leccion 7 Edicion Adultos – Unidad: vínculo del reavivamiento – Sabado 17 de Agosto 2013

Sábado 10 de agosto
rclaroLee Para el Estudio de esta Semana: Juan 17:9-11, 20-24; 1 Corintios 12:12-18; Hechos 4:32, 33; 1:8; 15:1-31; Mateo 18:16-20.
rojoPara Memorizar: “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Efe. 4:1-3).
LA UNIDAD ES ESENCIAL para el reavivamiento. Los conflictos, las divisiones y las luchas no crean un ambiente para alimentar el reavivamiento. En Pentecostés, el Espíritu Santo cayó sobre una iglesia que se había unido en la misión de Cristo al mundo. Sus pequeñas diferencias fueron subordinadas al llamado mayor de la misión de Cristo. Luchar por la supremacía cesó a la luz de la comisión de Cristo de alcanzar con el evangelio a los perdidos. Si los primeros seguidores de Cristo hubieran estado luchando por el poder, la obra habría sido bloqueada desde el comienzo. En su lugar, convencidos por el Espíritu Santo de que debían morir al yo, se unieron en propósito y misión.
Sin unidad, no puede haber reavivamiento. Donde los celos, la envidia y la lucha por la supremacía reinan, el poder del Espíritu Santo es retenido. Es vital romper las barreras que a veces nos separan, y que entremos en la unidad que Cristo procura para su iglesia.

Domingo 11 de agosto:

Responder a la oración de Cristo por la unidad

Juan 17 contiene la gran oración intercesora de Cristo. Revela lo que pensaba en esa crítica hora de la historia de la Tierra.
Lee Juan 17:9 al 11 y 20 al 24. ¿Cuál era el sincero anhelo de Jesús? ¿Por qué era tan importante? ¿De qué modo la relación mutua de los discípulos demuestra la fe cristiana genuina? Ver Hech. 4:32, 33.
La “unidad” de los discípulos preparó sus corazones para la recepción de la plenitud del poder del Espíritu Santo. Se cumplió la oración de Cristo en favor de su iglesia. Ellos renunciaron a sus diferencias. Prevaleció el amor. Las luchas fueron eliminadas.
“Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común. Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos (Hech. 4:32, 33).
Este pasaje vincula a los discípulos que eran “de un corazón y un alma” con su “gran poder” para testificar. En las circunstancias desafiantes de la Jerusalén del siglo primero, en momentos en que el cristianismo era impopular, estos cristianos comprometidos compartían sus recursos. Se sostenían unos a otros. Pusieron a un lado sus ambiciones personales. Sus actitudes abnegadas y su espíritu generoso los prepararon para recibir la plenitud del Espíritu Santo para la testificación.
“Notemos que el Espíritu Santo fue derramado después de que los discípulos hubieron llegado a la unidad perfecta, cuando ya no contendían por el puesto más elevado. Eran unánimes. Habían desechado todas las diferencias” (CPI 176).
¿Por qué es tan importante el cumplimiento de la oración de Jesús en Juan 17, para nuestra iglesia? ¿Qué revela el deseo de Jesús por la unidad de la iglesia del siglo primero acerca de su deseo para nuestra iglesia actual?

Lunes 12 de agosto:

Ilustraciones de unidad en el Nuevo Testamento

El mundo del Nuevo Testamento en el primer siglo estaba dividido por castas, condiciones sociales y género. Era una sociedad en agitación social. Los conceptos de derechos iguales, libertad y dignidad humana no eran normas aceptadas.
Entonces, el cristianismo entró en la escena. Creó una revolución social. Las enseñanzas de Jesús acerca de la igualdad, la justicia, la preocupación por los pobres y el respeto por los marginalizados parecieron radicales. Al mismo tiempo, los creyentes del Nuevo Testamento se unieron alrededor de los valores centrales de la creación y la redención. Enseñaron que todos los seres humanos fueron creados por Dios, que la redención se puso a disposición de todas las personas por medio de la cruz de Cristo. La cruz mostró que cada persona, no importa cuál sea su situación, es de gran valor a la vista de Dios.
¿De qué forma las siguientes imágenes ilustran la manera en la que diferentes creyentes, no importa cuál fuera su trasfondo anterior, se unían en un todo armonioso? 1 Cor. 12:12-18; 1 Ped. 2:4, 5.
¿Qué imágenes podrían ser más poderosas para ilustrar la unidad en la iglesia? El apóstol Pablo usa el cuerpo para ilustrar a la iglesia y sus miembros. El cuerpo está estrechamente vinculado. Sus miembros están interrelacionados y son mutuamente dependientes el uno del otro. Todas las partes tienen su función. Si una parte del cuerpo sufre, todo el cuerpo sufre (1 Cor. 12:18-26).
Pedro añade la ilustración de un edificio espiritual, cuyos miembros son como piedras, ajustándose perfectamente a la construcción de un templo glorioso, que glorificará el nombre de Jesús. En estas ilustraciones, cada miembro está íntimamente unido a otro. Este lazo de amante unidad en un mundo de relaciones fracturadas, luchas por poder y cismas divisivos había de ser un poderoso argumento a favor del cristianismo. Jesús declaró esta verdad universal muy claramente: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:34, 35).
¿Cuán bien refleja tu iglesia local la unidad de que se habla aquí? Pregúntate: ¿Estás ayudando a producir esta unidad o qué actitudes puedes tener que podrían aumentar el problema?

Martes 13 de agosto:

Elementos de unidad: nuestra misión y mensaje

La unidad que experimentaron los creyentes del Nuevo Testamento se basaba en mucho más que una calidez emocional entre los miembros.
Lee Hechos 1:8; 4:33; 5:42; 9:31; y 28:28 al 31. ¿Cuál era la pasión máxima de la iglesia del Nuevo Testamento? ¿De qué modo los unió esta pasión?
Los discípulos fueron consumidos por algo mucho más grande que ellos mismos. La comisión de Cristo de llevar el evangelio al mundo entero absorbió sus ambiciones personales. La iglesia no puede alcanzar a la comunidad con el evangelio hasta que esté unida, pero nunca se unirá hasta que sea consumida por la predicación del evangelio.
La misión es un gran factor unificador. Los primeros creyentes se reunieron alrededor de la misión. La vida, muerte, resurrección, ministerio sacerdotal y regreso de nuestro Señor los unía. Los nuevos conversos se afirmaban en “la doctrina de los apóstoles” (Hech. 2:41, 42). Las enseñanzas de Jesús proporcionaban el fundamento de su unidad.
El apóstol Pedro usa la expresión “verdad presente” (2 Ped. 1:12). El mensaje de la “verdad presente”, en los días de Pedro, unía a la iglesia y la impulsaba con un ímpetu profético: Jesucristo de Nazaret era el cumplimiento de las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento. Estaban unidos por el mensaje de una verdad presente con respecto al cumplimiento de la profecía.
Ahora, en los días finales de la historia de la Tierra, Dios le dio también a su pueblo un mensaje urgente de verdad presente (Apoc. 14:6-12). Es el mensaje del “evangelio eterno” en el contexto del Juicio, la obediencia y el retorno del Señor. Esto es lo que une a los adventistas del séptimo día como una familia mundial. Si a este mensaje se le diera un segundo lugar, o se lo tratara como una reliquia del pasado, la unidad de la iglesia se fracturaría, y su misión perdería su urgencia. Si el mensaje es mal entendido o distorsionado, su misión no será clara. Lo que da a los adventistas del séptimo día la razón para su existencia es la proclamación del mensaje profético de los tres ángeles.
¿Cuán conectado estás tú con nuestro mensaje y misión? O, ¿por qué eres adventista del séptimo día? Lleva tu respuesta a la clase el sábado.

Miércoles 14 de agosto:

“La organización de la iglesia: estructura para la unidad”

El Nuevo Testamento revela que la iglesia primitiva tenía una estructura organizativa específica. Esta estructura ayudaba a preservar la pureza doctrinal de la iglesia, y a mantenerla concentrada en la misión.
En Hechos 6, un grupo pequeño de discípulos se reunió para resolver el problema de la distribución de alimentos a las viudas de conversos griegos. Eligieron diáconos para resolver el problema. Los miembros de la iglesia respetaron la autoridad de estos dirigentes de la iglesia.
Cuando el apóstol Pablo se convirtió en camino a Damasco, fue dirigido a Ananías, un representante de la iglesia (Hech. 9:10-17).
Después de que Ananías bautizó a Pablo, el Espíritu Santo dirigió a Pablo para que se reuniera con los líderes de la iglesia en Jerusalén, a fin de confirmar su ministerio (Hech. 9:26-30).
En Hechos 20, Pablo se reunió con los ancianos de la iglesia en Éfeso para estimularlos a estar en guardia contra los falsos maestros y sus herejías (Hech. 20:17, 27-32).
¿Cómo resolvió la iglesia del Nuevo Testamento una gran disputa sobre la circuncisión? Hech. 15:1-31.
El Concilio de Jerusalén salvó a la iglesia del siglo primero de un cisma serio. La organización de la iglesia con autoridad administrativa era esencial para preservar la integridad doctrinal de la iglesia del Nuevo Testamento. En este caso, representantes de la iglesia local fueron enviados a Jerusalén para participar en discusiones doctrinales, que tendrían implicaciones serias para el futuro de la iglesia. Una vez que este grupo de representantes llegó a un consenso, escribieron su decisión en un acuerdo de la junta y lo hicieron circular por todas las iglesias donde se había originado el problema: Antioquía, Siria y Cilicia (Hech. 15:23).
Los miembros aceptaron la decisión del Concilio de Jerusalén y se alegraron porque el Espíritu Santo los había guiado a dar una respuesta a su dilema (Hech. 15:30-35).
Si eres miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, entonces estás involucrado en la estructura de la iglesia. ¿Cuál es tu lugar en esa estructura, y cómo podrías estar más involucrado en forma constructiva?

Jueves 15 de agosto:

Alcanzar la unidad

Cuanto más nos acercamos a Jesús, tanto más cerca estaremos unos de otros. Vemos con una nueva visión espiritual. El Espíritu de Cristo nos capacita para mirarnos unos a otros de modo diferente. Las cosas pequeñas que una vez nos molestaron reciben un marco nuevo por la gracia de Cristo. Hostilidades acariciadas se abandonan a la luz de su magnífica gracia. Viejos roces y disputas, hasta donde sea posible, se ponen a un lado. Se rompen las barreras. El evangelio sana las relaciones quebradas.
Cuando el Espíritu Santo fue derramado en su plenitud en Pentecostés, las actitudes mutuas de los discípulos cambiaron dramáticamente. A la luz que fluye de la cruz, se vieron unos a otros de un modo diferente.
“Cada cristiano veía en su hermano una revelación del amor y la benevolencia divinos. Un solo interés prevalecía, un solo objeto de emulación hacía olvidar todos los demás. La ambición de los creyentes era revelar la semejanza del carácter de Cristo y trabajar para el angrandecimiento de su Reino” (HAp 40).
Enumera algunas de las prácticas que fomentaron la unidad entre los cristianos del siglo primero. ¿Por qué esas prácticas son tan poderosas para unir a los creyentes? Mat. 18:16-20; Hech. 1:14; 12:5, 12; 6:7; Mat. 28:16-20.
Con esperar o desear la unidad, no se la logra. La iglesia del Nuevo Testamento oró y conversó en conjunto. Estudiaron juntos la Palabra de Dios, y juntos compartieron su fe. La oración, el estudio de la Biblia y la testificación son elementos poderosos que crean, fomentan y sostienen la unidad de la iglesia. Al orar los unos por los otros, nos acercamos unos a otros. Participar en un esfuerzo evangelizador hacia la comunidad crea un sentido de unidad. Una iglesia viva, dinámica, unificada y reavivada es una iglesia cuyos miembros están orando juntos, estudiando la Palabra de Dios, y buscan alcanzar a su comunidad.
¿Cuáles son algunas de las fuerzas que amenazan la unidad de tu iglesia local, o aun a la iglesia en su totalidad? ¿Por qué es importante comprender cuáles son esas fuerzas a fin de estar listos para tratar con ellas?

Viernes 16 de agosto

Para Estudiar y Meditar:

“En estos primeros discípulos había notable diversidad. Habían de ser los maestros del mundo, y representaban muy variados tipos de carácter. A fin de realizar con éxito la obra a la cual habían sido llamados, esos hombres, de diferentes características naturales y hábitos de vida, necesitaban unirse en sentimiento, pensamiento y acción. Cristo se propuso conseguir esa unidad. Con este fin trató de unirlos a él mismo” (HAp 17).
Preguntas para Dialogar:
  1. ¿Por qué una estructura unificada de la iglesia es muy importante para nosotros? ¿Qué sucedería con nuestra misión, nuestro mensaje y nuestra iglesia como un todo si las congregaciones, asociaciones, uniones o divisiones siguieran sus propios caminos? Imagínate el caos que seguiría.
  2. En la clase, respondan a la pregunta: ¿Por qué soy adventista del séptimo día?
  3. Por importante que sea la unidad para la iglesia, ¿hay algunas cosas que son aún más importantes? Si es así, ¿cuáles son? Por ejemplo, al tratar con los que predican doctrinas con las cuales no estamos de acuerdo, Pablo escribió: “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema” (Gál. 1:8, 9). ¿Qué había ocurrido con la unidad aquí, por lo menos con estas personas?
  4. Medita en el tema de cómo nuestro mensaje y nuestra misión son vitales para toda nuestra identidad como adventistas del séptimo día. Después de todo, cuál sería nuestro propósito si no tuviéramos nuestro mensaje, que nadie más está predicando al mundo? Al mismo tiempo, ¿qué otras cosas nos unen como adventistas del séptimo día? Es decir, aunque no tuviéramos nada si no fuera por nuestra misión y mensaje, ¿qué otras cosas tenemos que nos ayudan a definirnos, y por qué ellas son importantes?
  5. ¿Por qué la unidad es tan vital para cualquier reavivamiento y reforma entre nosotros?

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